- Cargo
- Operador de entrada de datos
- Sector
- cuero
- Tipo de organización
- agencia boutique
- Miembro desde
- abr 2023
- Mensaje
- 334
Soy mayorista de suministros para restauración y envases de alimentación cerca de Milán. Tenemos 1.400 referencias activas en el almacén, 3 empleados trabajando allí y nuestra facturación anual ronda los 650.000 euros. Llevamos años rastreando todas las entradas, salidas, ubicaciones en estanterías y recuentos de stock mediante una hoja de cálculo compartida.
Pero desde hace seis meses la cosa se nos ha ido de las manos. Cuando dos personas abren y guardan el archivo a la vez, las filas entran en conflicto, productos que figuran en la estantería no aparecen a la hora de enviar o, al revés, le decimos al cliente que no hay stock porque en la tabla pone cero cuando sí hay mercancía. El mes pasado nos comimos unos 4.500 euros entre cancelaciones de pedidos y penalizaciones solo por estos descuadres y retrasos.
Siento que ha llegado el momento de dar el salto a un software de gestión de almacén dedicado, pero me dan miedo tanto el coste extra como frenar la operativa. En su opinión, ¿cuáles son las señales concretas para dejar la hoja de cálculo y pasar a un programa? ¿Y cuáles son los mayores riesgos que nos esperan al migrar los datos de la tabla actual al nuevo sistema?