Gestionamos un salón de peluquería y belleza en Londres con 4 sillones y 8 empleados. Hasta ahora tomábamos las citas por teléfono y las gestionábamos con la agenda en papel de toda la vida, pero desde hace unos meses empezamos a perder entre 300 y 400 libras semanales por culpa de los clientes que no se presentan. Esta situación ya se ha vuelto insostenible.
Al empezar a investigar el mercado nos encontramos con una auténtica jungla de software. Hay al menos 20 alternativas distintas, desde herramientas de calendario básicas por 25 libras al mes, pasando por modelos de marketplace que cobran un 3% de comisión por servicio, hasta paquetes corporativos que piden 40 libras por sillón.
Queremos llevar un seguimiento impecable de los turnos y comisiones del personal y, al mismo tiempo reducir la tasa de no presentados. En un mercado tan saturado ¿con qué criterios debería filtrar un salón pequeño o mediano para elegir el software correcto? ¿Dónde se esconden las trampas en los precios?