Trabajamos juntos dos años y nos separamos hace seis meses. No peleamos, pero el proceso me llevó dos meses y fue innecesariamente caro. Escribo esto para que no cometáis el mismo error.
Al principio dividimos las acciones al 50% y dijimos "entre nosotros no habrá problemas". No hubo problemas, pero empezamos a querer cosas distintas. Eso también es un problema, pero no tenía reflejo en el contrato.
Tres cosas que nos costaron caro por no escribirlas: no había calendario de adquisición de derechos (vesting), así que desde el día uno teníamos el 50% cada uno. No estaba claro qué pasaría con la participación en caso de separación. Y no estaba definido quién decidía qué, ambos podíamos decidir sobre todo.
Al final llegamos a un acuerdo, pero tuvimos suerte de resolverlo dialogando. Si no nos hubiéramos puesto de acuerdo, la empresa se habría bloqueado.