Tu duda es acertada y poca gente hace esta pregunta, por eso le doy importancia.
Hablemos claro primero: el número de visitas no es un resultado, es un indicador intermedio. Si presentas a la dirección el número de visitas, es lógico que pregunten "¿y qué ha aportado?".
Para medirlo, tienes que decidir en qué parte del embudo de ventas sitúas el blog. Hay tres opciones y la medición de cada una es distinta.
Si el blog es para llegar a gente nueva, lo que medirás es si los visitantes que llegan desde el blog vuelven pasado un tiempo. Un visitante de una sola vez es como si no hubiera venido.
Si el blog es para convencer, lo que medirás es cuántas entradas del blog han leído los clientes que terminan comprando. Tienes esos datos, pero nadie los mira.
Si el blog es para apoyar al equipo de ventas, lo que medirás es cuántas veces se comparte contenido del blog en las reuniones de ventas. Esto lo averiguas preguntando al equipo de ventas, no con herramientas.
La medición más simple que me funcionó fue esta: miramos el primer punto de contacto de nuestros últimos cien clientes. El porcentaje de los que venían del blog era menor de lo esperado, pero el tamaño medio de los contratos era notablemente mayor. Es decir, el blog traía pocos clientes, pero buenos clientes.
Antes de encontrar esa cifra, estábamos debatiendo cerrar el blog. Después de encontrarla, aumentamos su presupuesto.