Como gestor de e-commerce: no puedo responder a esta pregunta con un sí o un no, pero puedo sugerir un método para decidir.
Primero mide esto: ¿de dónde vienen tus clientes actuales? ¿Son los que pasan por delante o los que te buscan y vienen? Si la respuesta es "los que pasan por delante", cerrar la tienda significa perder a la mayoría de los clientes. Si la respuesta es "los que te buscan", la ubicación no es tan crítica.
La forma sencilla de medirlo: durante dos semanas, pregúntale a cada cliente que entre "¿cómo nos habéis conocido?" y haz una marca. Un cuaderno de dos semanas vale más que una estimación de seis meses.
Segundo: prueba lo online antes de cerrar. Con la tienda abierta, monta una pequeña tienda online y vende durante tres meses. La venta online tiene sus propios costes: envíos, devoluciones, fotos, atención al cliente. No decidas sin verlos.