Respuesta corta: un motor de reservas es un software seguro que permite a los visitantes de tu web consultar la disponibilidad de habitaciones en tiempo real y reservar directamente con tarjeta de crédito. El channel manager, por su parte, es el puente interno que sincroniza al instante las tarifas y la ocupación del hotel con todas las plataformas de venta; por tanto, un motor de reservas por sí solo no basta, ambos deben trabajar integrados.
El mayor error que cometen muchos hoteles boutique es pensar que poner un simple formulario de contacto en la web equivale a un motor de reservas. Un motor real gestiona tipos de habitación, servicios adicionales, códigos promocionales y se conecta con la pasarela de pago. Eso sí, este motor debe conectarse a un channel manager bidireccional con los portales externos; de lo contrario, corres el riesgo de vender la misma habitación al mismo tiempo en la web y en un portal (overbooking).
Al firmar con un proveedor o agencia, revisa estas cláusulas críticas: 1) Modelo de precios: ¿piden un porcentaje de comisión por reserva o una cuota mensual fija? Para hoteles pequeños, los modelos de cuota fija suelen ser mucho más rentables. 2) Propiedad de los datos: debe constar expresamente que los datos del huésped, contacto e historial pertenecen al hotel y que el proveedor no puede usarlos con fines comerciales. 3) Soporte de integración: debe integrarse sin problemas con tu software de gestión hotelera (PMS) y con tu TPV virtual local.
Además, prueba tú mismo la compatibilidad móvil desde el teléfono. Hoy en día, la mayoría de las reservas directas se hacen desde smartphones. Si el proceso para completar una reserva tarda más de tres pasos o la pantalla se descuadra en el móvil, ese motor no te traerá ventas directas, sino carritos abandonados.