Tenemos una oficina de 8 personas en Turín dedicada a la consultoría de diseño industrial e ingeniería. Llevamos años confiando en un dispositivo de almacenamiento en red local (NAS) en la oficina. Sin embargo, debido a las dificultades de los diseñadores que trabajan en remoto para compartir archivos y al riesgo de fallo físico del dispositivo, planeamos migrar todos nuestros planos CAD, contratos con clientes y registros financieros a un proveedor de almacenamiento en la nube empresarial. Nuestro presupuesto anual de almacenamiento es de unos 1.200 euros.
Uno de mis socios se opone rotundamente a confiar los datos al servidor de un tercero; le preocupa que ante una posible filtración o un problema con el proveedor se nos bloquee todo el trabajo.
Como pyme, ¿a qué debemos prestar atención respecto a la seguridad del almacenamiento en la nube? Antes de entregar los datos, ¿qué controles técnicos, legales y de acceso debemos realizar? ¿Cómo podemos gestionar el riesgo de dependencia del proveedor?