Llevamos desde 2018 vendiendo equipamiento de cocina industrial y dando servicio técnico en Riad. Somos un equipo de 14 personas. A lo largo de los años se ha acumulado un historial de contactos y transacciones de unas 11.000 personas, entre clientes corporativos y particulares. Ahí hay facturas antiguas, formularios de presupuesto, partes de asistencia y fotocopias de documentos de identidad.
Desde que la Ley de Protección de Datos Personales de Arabia Saudita (PDPL) entró en vigor con todas las de la ley, nos preocupa la carga legal de estos datos. Una consultora de cumplimiento local nos pidió 45.000 SAR por gestionar el proceso, pero se nos sale totalmente de presupuesto. Estamos perdidos entre tantas excepciones y obligaciones.
¿Con qué criterio debemos clasificar los datos antiguos de los clientes? ¿Con qué método eliminamos los registros cuyo plazo legal de conservación ya venció? ¿Es obligatorio enviar un aviso de privacidad retroactivo a los clientes? ¿Existe un cronograma razonable para gestionar todo esto por nuestra cuenta sin terminar sancionados?