Llevo dos años vendiendo por internet los cursos de software y analítica de datos que preparo. Al principio, para evitar costes fijos mensuales de software, me decanté por una plataforma popular que no cobraba suscripción mensual y solo se quedaba con un 10 % de comisión por venta. En los primeros 12 meses vendí unos 34.000 dólares y le pagué 3.400 dólares en comisiones a la plataforma.
A primera vista todo tenía mucho sentido: no tenía gastos fijos y solo pagaba cuando ganaba. Pero al final del primer año me topé con la cruda realidad: no me dejaban exportar los correos de los estudiantes, al no poder usar un dominio propio estaba inflándole el tráfico a la plataforma en vez de a mi marca, y encima en mis propias páginas recomendaban cursos de la competencia que estaban alojados allí.
¿Cómo han gestionado este proceso de migración otros instructores que pasaron por lo mismo? ¿Realmente merece la pena en cuanto a carga de mantenimiento técnico dar el salto a una infraestructura independiente en nuestro propio dominio (por ejemplo, una solución basada en WordPress)?